Creo que es importante decirles lo trascendental que
era aquel congreso. Sí, era un congreso de aquellos que no se presentaban desde
la última congregación de pléyades. Un congreso -como no- de esos que la
historia se niega a olvidar...
- No, no, no, permítame ingeniero, -dijo uno- pero es
evidente que usted se confunde al asociar a Eva con una criatura mítica, pues
según los textos profanos, Eva era simplemente una existencia primaria de la
humanidad, desarrollo posterior a un sistema evolutivo, yuxtapuesto de
emociones y de espacios mono temporales.
- Discúlpeme usted, - acotó otro- pero está
absolutamente equivocado profesor. ¿Usted
acaso no recuerda que los espacios mono temporales fueron refutados como
paradigma en la última fase de desarrollo intelectual de nuestro congreso del
año anterior? Por favor, me abruma su inconsistencia metódica al negar las
bases y fundamentos pragmáticos de la metafísica.
- ¿Pragmáticos ha dicho usted?, - refutó aquel- por
Anón, es que me parece increíble que se atreva a citar usted ésta frase en
pleno siglo interfasal. ¿No ha leído usted los planetas en los últimos días? Es
evidente que no. Quiero aclararle que lo pragmático ha sido revaluado, y
reemplazado por la teoría cuántica, que da soporte a la tradición milenaria de
los preclásicos.
- Estoy de acuerdo con el matemático –reafirmó el del
lado-. Es real su comparación. Por supuesto. Y muy acertada, pues contrario a
lo que decía inicialmente el ingeniero, evidentemente Eva “era”, y hago énfasis
en las comillas, una criatura mítica, al igual que Adán. Es contundente, por
demás, el hecho de demostrar que no sólo fue mítica, sino que además hizo parte
de la realidad visual. Es claro, pues las imágenes encontradas y proyectadas
recientemente en la sala de videos, son una prueba irrefutable de su
existencia. Por Anón, ¿Quién se atreve a negar las imágenes fehacientes del
registro visto de La Laguna Azul, en
donde evidentemente se ve, vivieron este
par de personajes? –Dijo lleno de orgullo el fulano, echando su espalda hacia
el espaldar de su silla con actitud de estudioso sabiondo que gana un debate-.
- Y hasta un diario se ha encontrado de los personajes
en cuestión, -agregó entusiasmado el de más allá- sí, “El diario de Adán, el
diario de Eva”.
- Eso –manifestó indignado el de más allá- permítame
señor clero, no representa una prueba contundente a este hecho, ya que los
estudios de petróleo 15, y de muestras piedrígenas, han demostrado que éste
manuscrito no fue escrito en tiempos del paraíso, sino por el contrario, varios
minutos después.
- Es una apreciación absolutamente errada -objetó el
de la esquina, sosteniendo la pata de sus lentes en la boca- según pude
comprobar en un reciente estudio que efectúe hace pocos días en la maquina
temporal. Estuve en el mismo momento de ser escrito el libro, y no cabe duda,
‘Mark Twain’ fue el alias que utilizó Adán para poder desfogar todas sus
realidades, tan cuestionadas por el imperio civilizoide del tiempo en cuestión.
- Permítame cerrar diciendo –manifestó el otro,
poniendo los codos sobre la mesa y cerrando sus manos como si estuviera orando-
que estoy de acuerdo con mi colega, en que definitivamente Twain No era Adán,
sino por el contrario, Twain.
- En conclusión -dijo el moderador- y para cerrar esta
página de la historia, he de hacer un resumen sintético de
nuestras conclusiones, las cuales serán publicadas en la “Sed”: Eva no era una
criatura mítica, por el contrario, era una criatura de la humanidad, que se
vino a unir con un escritor que usaba un alias para evitar ser juzgado por los
sabios de aquel tiempo en todas sus vivencias. Los hechos de existencia visual
de Adán y Eva en el Paraíso, parecen ser completamente contundentes en cuanto a
la existencia de aquellos seres, aunque sin embargo, existen dudas sobre la
validez del sistema de emisión, y por otro lado se presentan inconsistencias en
las pruebas de petróleo 15.
...
Eva mujer cerró su
block de notas y salió del salón en silencio, con su alma completamente
desnuda, mientras escuchaba los últimos sonidos de voces imponiendo sus últimas
conclusiones. Adán la esperaba con una sonrisa cómplice en el ascensor, y con
su alma también completamente desnuda. Al cerrar la puerta, marcaron el botón
que los llevaba hacia el último piso de arriba, a El Paraíso.
