12 diciembre 2016

Ética, moral y conciencia social vs ética, moral, y conciencia del capital.

Nuestros sistemas educativos están formados bajo el esquema creado hace algunos años por Estados Unidos con el propósito de eliminar cualquier tipo de pensamiento contrario al sistema capitalista e imperialista. Esto es un hecho para quien lo quiera investigar.


A esta estrategia se le llamó Plan de las Américas, y entre otras cosas, consistió en eliminar brotes de pensamiento contrarios a la doctrina del capitalismo, o religión del dinero, que es lo mismo. Lo que los gobiernos percibieron, es que los principales gestores de esos pensamientos eran los estudiantes, los jóvenes, que en general tienen la esperanza de un mundo mejor, pero sobre todo más justo y equilibrado, y toda la fuerza ardiendo en sus venas para luchar por ese ideal.

El plan de las Américas creó una estrategia de reducción de las facultades de Humanidades, y de los temas de ética y moral. En el sistema educativo quedó relegado a un tres por ciento de los créditos lo que tuviera que ver con estos aspectos. Los temas sociales quedaron prohibidos, y poco a poco, pasadas las dictaduras militares en América, los pensum de los colegios y de las universidades, fueron manteniendo y profundizando el adoctrinamiento hacia la formación de individuos capaces de responder a una economía de mercado: especializados en oficios, poco cuestionadores, y obedientes a las disciplinas de mando de las universidades y de los colegios, como medio de adaptación para la estructura piramidal de las empresas.

Bajo esta perspectiva, el tema de la ética social no tiene espacio para crecer. Desde que como individuos seamos capaces de respetar la propiedad privada del otro, y de cumplir con nuestro trabajo lo mejor posible, somos considerados éticos. No se profundiza en que la ética va más allá de esa simplicidad. La ética social implica una responsabilidad con el todo. Cada una de nuestras acciones medidas no solamente en el ámbito de los negocios que manejamos, sino también, y principalmente, al impacto que nuestros negocios y trabajos tienen en el resto del organismo. Sólo que para eso no hay espacio en las universidades ni en los colegios, eso no es rentable, eso no da plata, eso no genera crecimiento.

Entonces ¿Qué tipo de valores éticos estamos transmitiendo a las nuevas generaciones? ¿Es nuestra sociedad transmisora de valores y una ética social o individual?  Supongo que se están haciendo grandes esfuerzos para cambiar la ética individual por una ética que abarque la unidad total del organismo, solo que para que esto sea posible, uno a uno de los individuos tiene que replantear sus propios valores. Cualquier sistema de ética se forma principalmente por las cosas que tienen valor para el individuo o sistema.

Si mis principales valores son económicos, el sistema de ética que construiré, practicaré y enseñaré a las nuevas generaciones, será para defender esos intereses. Me sorprendió ver parte de la novela de Pablo Escobar, quien desarrolló su propio sistema de “ética” para defender sus valores e ideales. Porque así parezca absurdo, pero hasta el asesino más asesino tiene valores, en el sentido que da un valor a las cosas que hace, de lo contrario no tendría sentido lo que hace. En la  historia de este hombre se perciben las cosas a las cuales él le daba valor, y para defenderlas, creó su propio sistema de “ética”. Todo lo que se opusiera a ese sistema de valores, tenía que ser destruido, esa era la parte de su ética. Historia que se me hace muy similar a países que accionan de la misma forma: todo lo que no siga los parámetros de su doctrina, tendrá que ser intervenido y exterminado.

Para las etnias indígenas vivas que conozco, los principales valores son la vida, la hermandad, la solidaridad, y la búsqueda de lo espiritual, del paraíso, del contacto con el universo y el cosmos en una unidad perdida de la cual se siente nostalgia. A partir de ahí se crea su propio sistema ético, transmitido por medio de la cultura. Para nuestra sociedad los principales valores son el dinero y el la fama y el reconocimiento, el progreso material. Es decir que el sistema ético defiende la preservación de esos valores, antes que defender los valores humanos.

Me llamó la atención una historia que me contó una mujer. Ella y su esposo son pintores. Van yendo de un lugar a otro y se sostienen por medio de la venta de sus pinturas en las plazas de las ciudades. Andan con el dinero que va siendo generado para el sustento de ella y su pequeña familia, conformada por su esposo y su hijo.

Llevaba dos años fuera de su país, y decidieron pasar a visitar a sus padres, quienes vivían en un barrio lujoso en Buenos Aires. La filosofía de vida de la mujer se oponía bastante a las nuevas condiciones en las cuales vivían sus padres, por lo cual empezaron a buscar un sitio donde vivir durante el tiempo que estuvieran en esa ciudad.

Pero la madre insistió en que se quedaran en su casa, ya que era muy grande, y ellos estaban viviendo solos. Los costos de la casa eran exorbitantes en relación al nivel de vida que ellos estaban acostumbrados,  y la mujer sabía que sería imposible colaborar para amortiguar los gastos que generarían tres personas más. Pero los padres insistieron, diciéndoles que ayudaran de acuerdo con sus posibilidades económicas y sus ingresos. Decidieron quedarse allí por cuatro meses, ya que fundamentalmente el motivo del viaje era ver a los padres más de cerca por un tiempo.

Pasados cuatro meses se supo que había un descuadre en el presupuesto de la casa, y que fundamental y aparentemente, eran producidos por la estadía de ellos tres. Ese mismo día armaron maletas y se fueron a un lugar en el campo.   Algunas semanas después la mujer recibió el calificativo de antiética por parte de su hermano, quien la acusó de  haber abusado de la economía de sus padres. Ante las acusaciones, la madre intentó aclarar que el descuadre era antiguo, y tenía que ver con otros gastos anteriores, pero el hermano no creyó y a partir de ese momento dejó de hablarle a la mujer por considerarla irresponsable y antiética.

Cuando la mujer me contó esta historia, quise estudiar más al respecto de la ética, y finalmente corroboré lo que venía reflexionando al respecto. Para el hermano empresario, la mujer tocó sus valores económicos. El hombre no pudo ver los valores íntimos. Las comidas compartidas, los tiempos juntos, la formación de cultura, la compañía, la solidaridad, y todas las cosas que pasaron en esos cuatro meses de convivencia, que no pueden ser medidas por dinero, ni cuantificados en cifras, pero cuyo valor apreciarían íntimamente culturas o civilizaciones cuyos valores son la solidaridad, la compañía, la construcción del conocimiento, la transmisión de historias, el compartir, y la formación del ser humano.


Durante esos meses, según la mujer me contó, ellos ayudaron en la reparación de cosas en la casa, en los mercados que podían llevar para compartir, la elaboración de comidas. Pero eso no es medible, entonces eso no cuenta en el tipo de ética capitalista. Así funciona la ética individualista y del capital. Nos encontramos entonces frente a individuos que pensamos en medidas económicas, limitadas estas a cifras medibles y cuantificables. Esto nos hace individuales y fríos.  Lo que leí de la historia es que ya hasta en las familias, solo se podrá pertenecer si pagamos la entrada, si aportamos con dinero. Los aportes invisibles no cuentan dentro de la ética del capitalismo y esto inevitablemente está desplazando lentamente los valores íntimos, que son los que realmente sostienen el individuo vivo y relacionado consigo mismo y su entorno.  

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